jueves, 15 de diciembre de 2011

Miles abandona la protección de las alas de Parker y se lanza en solitario


En el año del señor de 1948, la situación en el quinteto de Bird resulta insoportable para Miles, y se lanza en solitario (y en ocasiones también como sideman, por ejemplo de Sarah Vaughan o Lee Konitz.).

Bird, que era un yonki, y aficionado a casi cualquier droga que podamos imaginar, faltaba a los ensayos de su quinteto, los temas tenían entradas fallidas constantemente, nunca pagaba a tiempo (y en aquella época Miles no estaba exactamente para comprarse un ferrari), hacía continuas payasadas en las actuaciones...y Miles, para quien lo más importante era la música y no el show, terminó harto y se lanzó al vacío.



Tenía claro que nunca sería uno de esos artistas del "Show Bussines" que atraen al publico por la "performance" que montan. Orgulloso y con las ideas claras, no pensaba rebajarse a ese nivel. En palabras de Miles : "me gusta mucho Dlzzy, pero detesto las payasadas que hace para atraer a los blancos. Quiero que la gente que venga a verme lo haga sólo para escuchar mi música". Y es que, según cuentan Coltrane y otros, Miles les daba sólo unas pequeñas indicaciones de lo qué hacer, y raramente hablaba de música. Cosas de su carácter, pero sólo hace falta seguir su carrera entera, para darse cuenta de que el centro de gravedad de Miles Dewey Davis III, fue siempre la música.

La actitud de Miles -torva, tajante, arrogante- empezaba a imponerse en el mundo del Jazz negro. Toda una serie de músicos estaban luchando, no sólo para ser escuchados con la atención debida en los clubs, sino también para ser respetados como creadores de una alta expresión de ARTE, que es lo que es la buena música. Una explicación "desde dentro", es la que da John Lewis, pianista y director musical del Modern jazz Quartet : " Era la manera de reaccionar contra la convicción imperante de que los negros estaban sólo para entretener a los blancos. La nueva actitud era : o me respetas por  lo que hago, o sino olvidate de mí"



Por supuesto, la punta de lanza de este movimiento era MDD III. Esa es otra de las razones para admirarle, que siempre luchó por los derechos y el respeto a la negritud. No era un lider político, pero sí social, y a partir de 1949, año del noneto Capitol, ya estaba en condiciones de ser portavoz de los afroamericanos, ya era un líder casi intocable. Y no digamos a partir de 1955, año del "Primer Gran Quinteto". Ese era un papel que podrían haber ejercido plenamente Armstrong o Ellington, pero muy raramente lo hicieron, no como Miles y Mingus - de quien cualquier día hablaré en el otro blog. Y sí, he leído algo sobre MLK, Malcolm  X , los Black Panthers, y me siento negro, no puedo evitarlo. Supongo que es en parte cierto sentimiento de culpabilidad por lo que les hicimos, desde diezmarlos en África, matarlos de hambre y hacinamiento en los barcos rumbo al caribe y a norteamérica, hasta los campos de concentración llamados eufemísticamente "Plantaciones de algodón". Por no hablar de la colonización y "descolonización" de África, y de mil vejaciones más. Tenía dos libros sobre el tema, pero los presté...y ya se sabe lo que pasa...Hay dos nuevos (2008 y 2010), luego os procuro poner la reseña de al menos uno.

Hemos abandonado a Miles Luchando por el "Black Power" antes de que el concepto existiera, no es un mal punto. A partir de ahí, pasito a pasito hacia la gloria, hasta fichar por Columbia y entrar en el Olimpo de los dioses. Pero tampoco obviaré, cuando haga la reseña de la primera mitad de los cincuenta, que Miles fue heroinómano gran parte de ese tiempo. Sólo genios como Bird, Miles y unos poquitos más son capaces de ser heroinómanos y al mismo tiempo cambiar el rumbo de la música (yo con 2 gin-tonics ya estoy afectadillo, lo de estas piezas no me lo explico...). Haré especial énfasis en esa reseña en lo grabado en 1952 y 1953, años que parecen "no existir" en su discografía. Estaba en el apogeo de su adicción  y no trabajó mucho, pero nos dejó 24 temas en 2 años, no está mal.

NO OLVIDEN QUE LOS PUTOS CURRANTES, PARADOS Y PENSIONISTAS SOMOS LOS NUEVOS NEGROS EN ESTE CAPITALISMO QUE DA SUS ÚLTIMAS BOQUEADAS.

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Hoy va de videos del Miles ochentero...

...quizás al que tenga prejuicios sobre esa época, ver lo enchufados que están Miles y toda la banda le ayude a vencerlos.
Para terminar la sesión de video, el 4º es la famosísima versión del "Time After Time" de Cindy Lauper, el último cisma que vivió Miles (cuando se editó doo-bop había muerto), cuando la legión de rasga-ropas que seguían a Miles sólo para joderle puso el grito en el cielo porque versioneaba a una cantante POP!!! Dios mío!!!Que les den por donde no les guste...




y
Y

martes, 13 de diciembre de 2011

Ahi os dejo unos enlaces a unos discos en directo de Coltrane.

Son unas reseñas que hice en mi otro blog, antes de que decidiera enterrarlo y luego volverlo a la luz. Todos los que conoceis este blog y no el otro, o si conoceis el otro no os habeis remontado hasta Junio, no habreis leído estas críticas. Bueno, además es que hoy ha hecho el día más perro de todo el otoño-invierno, con lluvia, viento y frío, y eso da una pereza...que ni hacer una cosa de las que más te gustan, que es escribir en el blog, te apetece...Tengo una gandulería mortal encima.

LOS ENLACES:

COLTRANE LIVE 1

COLTRANE LIVE 2

COLTRANE LIVE 3

COLTRANE LIVE 4

Debeis tener en cuenta que en aquella época, y gracias a mis compis del foro Jazzitis (saludos si hay alguno por ahí!) estaba saliendo de lustro y medio de anti-coltranismo agudo. Simmplemente, nuestra relación se había quemado. Hubo un período de unos 5 años en que el 40 ó 50 % de la música que escuchaba era de John, y a veces pasaba, literalmente, meses enteros sin escuchar otra cosa.  La frase de inicio de mi movil era "Believe in Trane"....y al final tanta pasión rompió la magia y acabé casi despreciándolo. Hasta que esta primavera le puse a caer de un burro en el foro, me pusieron las pilas, y como ahí cogiendo polvo estaba toda su discografía oficial y bastante no oficial, recuperé a "mi" Coltrane y ya seremos amigos para siempre.

PINCHEN "GIANT STEPS" BIEN ALTO!!!

lunes, 12 de diciembre de 2011

Miles no era un tipo al que pudieras precisamente tocarle los cojones

Cundo el aluvión de críticas negativas acerca de "Bithes Brew" se los hinchó, declaró: los chicos son  tan fabulosos que aprecian lo que les damos. El resto de la gente les da mierda. Les dan la mismsa porquería de siempre para que estén cómodos. Esa es la razón por la que tocamos, no para ser estrellas pop. ¿Qué quiere decir venderse a los chicos? Yo no me he vendido a los chicos, carajo. Yo no me vendo a nadie!

Lo cierto es que la música del período '69-'75 es la más dificil de toda su carrera, pero con mucho, así que yo me descojono a mandibula batiente cuando todavía hoy en día leo o escucho de algún indocumentado, que  Miles "se vendió" a partir de Bitches Brew. Sí, hombre, que sí, que On the cormer es músic "ambient", y Dark Magus es un doble en directo de Supertramp...Que no me los toquen a mí tampoco...Que Miles es mucho Miles...

HÁGANSE UN FAVOR HOY, DESPRÉNDANSE DE ALGÚN PREJUCIO.

sábado, 10 de diciembre de 2011

Miles, el peso del liderazgo.

Como ayer noche dejé esbozado, hoy os hablaré de los múltiples pesos de los liderazgos que ejercía Miles Davis.

En palabras de Keith Jarrett : Un día, cuando se encontraba muy enfermo (Ya os he hablado de sus problemas de salud), me dijo "¿Sabes porqué ya no toco baladas?. Porque me encanta tocar baladas". Y esa fue una de las declaraciones más importantes realizadas por cualquiera con quien yo haya tocado. La mayoría de los líderes son victimas de la falsa libertad de no luchar.

LOS LIDERAZGOS DE MILES:

La mayoría de artistas pasan por un proceso de autodescubrimiento, y un vez que han encontrado su propio estilo personal, se contentan con pasarse el resto de su vida explorando ese terreno. Ni Miles ni 'Trane son de esos, y esa es una de las razones de su trascendencia y de que modestamente les rinda homenaje desde aquí.

Probablemente lo que más marcó a Miles fueron las escasas semanas en que permaneció como suplente en la banda de Billy Eckstine, con Bird y Diz en la alineación titular. La explosión que produzco en su cabeza ese encuentro, la excitación vivida, el ver en presente la ruptura con el pasado, fue lo que le marcó para siempre, y por ello estuvo en constante evolución, y siempre buscando la separación con el pasado. Siempre buscó dentro de sí lo sentido en esas semanas. Y hay un agravante nada despreciable, como en toda arte escénica: el público. Debes investigar nuevas vías de expresión y al mismo tiempo combinarlo con la necesidad de comunicación con el público. Miles lo consiguió resolver una y otra vez, pero a un costo importante.

El esfuerzo de Miles de reinventarse constantemente fue lo que le convirtió en el más grande lider de grupo y en una inspiración constante para la comunidad jazzistica durante 4 décadas. Se puede decir que todo el mundo estaba pendiente del siguiente paso que daría Miles. Bueno, no es que se pueda decir, es que lo dice el excelente pianista Kenny  Barron: "Todos esperábamos el nuevo álbum de Miles para saber lo que haríamos a continuación".

Coltrane fue una inspiración poderosísima durante unos pocos años, con la virtud de seguir siéndolo hoy en día. Pero el liderazgo de 'Trane era más de actitud y de espiritualidad que musical, salvo en sus años de vanguardia. Por contra, EL JEFE de lo que se cocía en el Jazz, durante 40 años, lo fue Miles.

El oído de Miles para el talento de músicos poco conocidos y con frecuencia muy jovenes (Tony Williams entró en su banda con 17 años, p.ej.), así como su percepción,.sensibilidad, visión e intuición, eran la base de su genialidad. Un y otra vez, y a lo largo de toda su carrera, ponía en juego su creatividad haciéndose acompañar por los jovenes talentos que había reunido, y generando nuevos descubrimientos musicales. Y, como ya dije en otra columna, nadie se negaba a tocar con Miles, sabiendo que era una escuela musical de primer orden, y que al salir de su banda lo haría con una reputación 100 veces superior a cuando entró.

Citar a los nombres que entraron en su banda siendo unos "don nadie", y que se convirtieron en estrellas, y algunos de ellos siguen liderando el Jazz (caso de Dave Holland, p.ej.) es una tarea pesadísima, que no me apetece nada, y además muchos sabeis de quiénes hablo. Quizás otro día haga el listado.

Pero además de la dificultad del papel de "faro" del Jazz que el había escogido o le había escogido a él, tenía que ocuparse de dirigir la banda, luchar con la discográfica, con los representantes, agentes, y la logística de las giras. Se ocupaba de todo porque era "el tío que andaba solo". Se las arreglaba por su cuenta, sin la más mínima infraestructura de apoyo. Tantas resposabilidades provocaron la ruptura de toda su salud física y mental en 1975, y pese a ello se las arregló para despedirse con las dos descomunales obras que son "Agartha" y "Pangaea", donde apenas toca la trompeta sino el órgano, pero está rodeado de una banda excepcional, como siempre.

Los individuos muy brillantes y de personalidad poderosa tienden a pensar que pueden con todo, y generalmente, al final, todo puede con ellos. Miles murió demasiado joven, y probablemente el exceso de esfuerzos toda su vida fue lo que debilitó su sietema inmunitario de tal forma que ya estaba "preparado" para la llegada del sida.

PD: leer diversas fuentes biográficas de Miles es agotador, el mito ha superado al hombre y, sobre todo, esos 5 años de reclusión son objeto de infinidad de falsas o verdaderas evidencis, y de especulaciones de todo tipo.

PD (2): Lo escrito en esta columna está sacado, en esencia, y de forma muy libre y a mi aire, de las páginas 335-337 del libro de Ian Carr "Miles Davis: la biografía definitiva".

NO SOBRE-ESTIMEN SUS FACULTADES, PUEDE TENER CONSECUENCIAS DESASTROSAS (y lo digo en primera persona)

viernes, 9 de diciembre de 2011

Unos merecidísimos elogios de Keith Jarrett a Miles

Ya os expuse el homenaje que le rindió a su muerte, y es que no podían trabajar juntos porque eran 2 genios con enormes egos, y que perseguían caminos opuestos, pero se admiraban mutuamente.

KEITH: "Le entendieron mal tantas veces, en cuanto a sus intenciones. Pero en especial en esos momentos que algunos llaman débiles, él me demostraba muy rápidamente que sus intenciones eran muy puras en lo que respecta a lo que quería hacer con la banda. Era sólo hacer más música.
En cualquier caso, él estaba también cuestionando todo lo que tenía que ver con su imagen, así que le gustaba jugar con el público y la prensa y todo eso. Pero la cuestión era la música. No creo que pudiera decir lo mismo de ningún otro líder"

Seguimos mañana, que hoy se me ha echo tarde. Pero el corte está bien así, mañana Keith hablará del liderazgo, y veremos las inmensas cargas de los varios liderazgos que Miles tenía que soportar.

FFELIZ NOCHE DE VIERNES (aunque esta semana ha tenido 3 viernes)

martes, 6 de diciembre de 2011

Los intentos de situar políticamente a Coltrane:

Dada la importancia que un músico negro vanguardista había alcanzado a nivel popular dentro y fuera de Estados Unidos, y entre blancos y negros, eran legión quienes intentaban convertir a John en otro Malcolm X.

Frank Kofsky, músico, crítico musical, escritor, historiador, e ideólogo marxista, adoraba a Coltrane, pero sólo a traves de sus filtros: es decir, escuchando su música, Kofsky pensaba que John era como él, cuando a John la política se la refanfinflaba, él era un músico espiritual.

La entrevista más larga jamás concedida por 'Trane fue la de Frank Kofsky para su libro "Nacionalismo negro y la revolución musical". No sé cómo Coltrane no echó a patadas a Kofsky, yo desde luego lo hubiera hecho, pero John aguantó impasible la andanada de preguntas ideológicas, en las que disfruto imaginando a un Frank Kofsky deseperado por la imposibilidad de llevar a Coltrane a su terreno. Y a un John Coltrane aguantando con paciencia y bondad a ese pesado.

Buscando esta cita, en un libro de páginas ya amarillentas, me ha hecho gracia e ilusión ver que, hace ya 16 años que leí este libro, pensaba como pienso hoy, porque la cita está toda marcada en rotulador fluorescente (sí, ya los había entonces, aunque ahora tenemos algo mucho mejor, las banderitas). Lo cual indica que pensaba y pienso que música y política van mal de la mano, salvo en muy contadas ocasiones. Vamos con la cita:

FRANK KOFSKY: ¿Intentas, o te parece que deberías intentar educar a tu público en aspectos no estrictamente musicales?. Me explico: es obvio que quieres que tu público entienda lo que haces musicalmente. Pero, ¿no te parece que quieres que entienda también otras cosas y que eres un poco responsable de ello?
JOHN COLTRANE: Sí, sí, me lo parece y esa es una de las cosas que me interesan ahora mismo. Y no sé muy bien cómo llevarla a cabo. Quiero averiguar de qué manera debo hacerlo. Creo que tiene que hacerse con mucha sutileza (la cursiva es mía), no puede uno dedicarse a meterle a la gente la filosofía por la boca, y con la música ya es suficiente. Eso ya es filosofía. Yo creo que lo mejor que puedo hacer en este momento es intentar ponerme un poco en orden y conocerme. Si lo consigo, me pondré simplemente a tocar, sabes?, y lo dejaré así. Creo que lo conseguiré si logro profundizar en mí y ser como creo que debo de ser y tocarlo. Creo que la gente lo apreciará porque la música va muy lejos -tiene la capacidad de influir.

(Imagino con gozo a Kofsky sonriendo ante las primeras frases de la respuesta, y totalmente decepcionado después -igual es porque comunistas y anarquistas nunca nos hemos llevado muy bien, jajaja). A mí, si soy músico y me hacen esa pregunta, sobre todo con el "eres un poco responsable de ello", le meto el saxo por el culo hasta sacárselo por la boca.(no, no os preocupeis, soy un anarco-pacifista a ultranza, y un ser pacífico, son sólo metáforas)

NI MANIPULEN, NI DEJEN QUE LES MANIPULEN, HUYAN DE LOS "VAMPIROS EMOCIONALES"

lunes, 5 de diciembre de 2011

¡¡¡HEMOS CREADO UN MONSTRUO!!!

Esa era, de forma exageradísima, la opinión de Cannonball Adderley y de Miles davis sobre Kind Of Blue:

Cannonball: el estilo en sí no proporciona retos a los jóvenes músicos. Lo único que tienen que hacer para tocar Jazz modal es poder tocar bien el instrumento, para hacer las improvisaciones más complejas desde el punto de vista técnico. Pero no hay nada más que hacer, todo consiste en tocar las escalas de diferentes maneras. Y eso da rienda suelta a mucha gente que no tiene nada que decir en cuanto a ideas.

Miles: No me gustan los tipos que se ganan la vida tocando sólo modal. Nosotros lo hicimos porque es un estilo más, pero se hace monótono si no haces nada más.

Desconozco la opinión concreta, varios años después, de Miles sobre Kind of Blue, pero apostaría unos cuantos dedos de la mano en que el no lo sobrevaloraría como el público en general. Para él sería un punto más en su discografía, y es que Miles no sabía (afortunadamente) mirar hacia atrás,... su mejor disco sería siempre el próximo.

domingo, 4 de diciembre de 2011

La música cambiante de Coltrane...

...durante (y después de) la disolución de su cuarteto, siempre dio la sensación de una extraña coherencia. Podía parecer música incoherente, pero la coherencia interna en una búsqueda cada vez más acelerada (quizás intuía su pronta muerte) era total. Los nuevos miembros (caso de Pharoah Sanders, p.ej.) no eran reclutados por su experiencia, sino por lo que podrían llegar a dar de sí despuntando en el grupo de Coltrane.

La idea del grupo como un líder con acompañantes se quedó anticuada de repente, y empezó a surgir un concepto más libre y horizontal de lo que significaba tocar en grupo. Horizontalidad es la palabra, como en cualquier movimiento colectivo donde las decisiones se toman por asamblea y de modo consensuado. El Jazz no había estado nunca menos jerarquizado, quizás en los inicios en New Orleans. El espíritu de los grupos comunales se reflejaba en los nombres de las bandas: por ejemplo el grupo de Archie Shepp y Don Cherry se llamaba "New York Contemporary Five". Si es cierto (demasiado consenso hay como para ser mentira) que Coltrane tomaba ácido habitualmente entre 1964 y 1967, ello no hace sino añadir una prueba más a la libre colectividad de sus conciertos, puesto que el LSD produce el efecto de un ideal de vida cooperativo y no jerarquizado.

John Coltrane descubrió que podía subir a un escenario con alguien que no tuviera ni idea de como hacer sonar un saxo tenor. Eso sí, si esa persona se tomaba demasiadas libertades y ocupaba demasiado tiempo en improvisaciones sin sentido, John le invitaba amablemente a abandonar el tablado.Pero en general, todo se trataba de sonido, y lo que él estaba provocando y escuchando era tan integrador que podría haber subido a una cabra al ecenario.

Contemplaba el sonido en un contexto enorme. Enorme. 'Trane estaba.mezclando la tradición del Jazz y el Blues, con la música clásica occidental, los ragas hindúes, y la música africana. Y todo en un escenario de gigantesca liberación con respecto a cualquier música que hubiera existido antes. Por eso, a partir de 1965, la mitad del público escapaba horrorizada ante el sonido que aquel grupo -quizás cambiante cada noche- estaba produciendo. Y de la otra mitad, unos permanecian hipnotizados y otros se unian al sentir de la banda y prorrumpían en extraños cánticos y bailes sin aparente sentido.

Lo cito porque es de rigor: esta columna está extractada, recortada y ampliada, de un modo totalmente free, de las páginas 202 y 203 del libro de Ben Ratliff  "Coltrane: historia de un sonido"

Una recomendación final: háganse con el doble CD "John Coltrane 4et, Live in France, July 27/28 1965". Estamos ante el canto del cisne del cuarteto clásico, Coltrane ya está entrando en su etapa más libre, y lo más importante, el sonido es excelente. Es un disco magnífico e imprescindible para culquier aficionado a la última época de Coltrane (sector moderado).



NO TENGAN MIEDO A CAMBIAR Y EVOLUCIONAR, LA VIDA ES ESO, NO HAY PORQUÉ AFERRARSE A UN PASADO INÚTIL

'Trane y la religión.

Una de tantas veces que John fue peguntado sobre sus inquietudes espirituales y religiosas (en la gira por Japón de 1966), dijo lo siguiente.
" Soy cristiano por nacimiento. Mis padres lo eran y mi educación temprana también lo fue. Pero según mis ojos se abrían al mundo, sentí que los hombres sabían la verdad. Si un hombre era cristiano, podría conoce la verdad, o no. La verdad en esencia no tiene ningún nombre, y cada persona tiene que encontrarla por sí misma. Ceo que el ser humano está aquí para crecer en su totalidad, lo mejor que pueda. Por lo menos es lo que yo quiero hacer. Mientras crezco para convertirme en lo que me vaya a convertir, simplemenente saldrá del saxofón. Sea lo que tenga que ser, será. No estoy muy interesado en tratar de decir lo que va a ocurrir. No lo sé. Sólo sé que el bien tiene que atraer al bien.

En otro punto de la entrevista se le pegunta que piensa hacer en los próximos 10 años, y la asombrosa respuesta es "Convertirme en santo"



Esta respuesta nos indica que Coltrane ya se encontraba en un estado de "auto-glorificación", que sus pies no tocaban la tierra. Primero fueron la heroína y el alcohol, luego sus intensivas sesiones de lectura sobre maatemáticas, fisica, espiritualidad, música...lo que fuera; al mismo tiempo las dietas bestiales a las que se sometía a veces; y por supuesto el LSD y las miles de horas entregado al saxofón. Todo eso había afectado a su cabeza y había "perdido el norte". Nunca sabremos si la estrella polar volvería a dirigir su rumbo.

YA LO SABEN, NO SE EXIJAN MÁS DE LO QUE PUEDEN DAR (y lo dice uno que lo hizo, con consecuencias desastrosas e irreparables)

viernes, 2 de diciembre de 2011

Elogio de lo sonidos hirientes, que necesitan ser SENTIDOS, nunca ENTENDIDOS

BASTA YA DE PRODUCCIONES TIPO PAT METHENY !!! Fat Possum abrieron un camino maravilloso, pero ahora que se han diversificado tanto, no sé que tipo de Blues están sacando, si es que siguen editando Blues.

Lo que sigue es una especie de ensayo-catarsis que escribí en un par de días, y lo publiqué el 10 de Abril del año pasado en mi otro blog. Supongo que ahora tengo más  -y más recientes- lectores, así que lo vuelvo a publicar. Creo que viene a cuento ahora que estoy (y pienso seguir) con la etapa furiosa de 'Trane.

MUERTE A LOS SONIDOS CRISTALINOS, VIVA LO GRASIENTO Y HERRUMBROSO (lo escribí mientras escuchaba de forma obsesiva el "Live in Seattle")

 Tengo tanto que escribir que tengo miedo no me lleguen las palabras, tal vez aun ni el tiempo. Pero es lo mismo, no tengo en realidad prisa, pues he decidido empezar a escribir y no parar jamás, hoy, un día de Abril del año dosmil y pico, de esta era que decimos cristiana, empezando un nuevo milenio que no veo esperanzado sino desorientado. Tal vez por eso escucho a Charlie Parker, que ya en los años 40 del pasado siglo sentía esa desesperanza -odio y rabia, miedo y frustración-, y sin embargo era capaz de destilarla en una de las más bellas músicas que se puedan escuchar. Oír sus discos es casi como hablar con él, sentir su aliento, tenerlo cerca soplando al oído; maravillas de la tecnología que no siempre es aborrecible, una paradoja en un mundo que es un bosque de ellas.


Una excusa como otra cualquiera para empezar a escribir, para vaciar mi alma de pesos que ni siquiera conozco pero espero vayan saliendo aquí, ante esta pantalla que tal vez me haga vencer el miedo al papel en blanco. Estar tecleando aquí es casi como no sentir el peso de buscar las palabras, me resulta difícil entender porqué estos dados apiñados no me dan miedo y sí me lo producía la pluma; quizás 18 años de trabajo con estos engendros me hayan dado más familiaridad con ellos que con la tradición, como en este momento escucho a Bird a través de un láser frío en lugar de sobre un vinilo al que adoro. En cualquier caso, bendito sea este inhumano progreso material si al fin ha conseguido que mi bloqueo de años se resquebraje y deje asomar una puntita de la creatividad que creía perdida, como la pata del lobo bajo la puerta de las cabritillas.


Ella me viene ahora a la cabeza y recuerdo nuestra conversación de ayer mismo. Ella, Tú, amiga mía, desde hace poco conocida y desde ese mismo instante querida, tal vez más de lo prudente pero tanto como lo merecido. Aunque solo fuera por la energía que me has dado, por compartir tu entusiasmo y hacerme ver la verdad que conocía pero ocultaba: no importa la técnica, importa el sentimiento y las ganas de comunicar. Sólo por eso, y aunque nunca nuestra relación dé ese paso hacia lo desconocido que a mí me gustaría, sólo por eso mereces mi cariño y mi gratitud. Espero que sigamos teniendo ocasión de compartir y charlar, y de que algún día mis escritos los conozcas y los disfrutes.


Y yo me había propuesto escribir sobre música, y en este momento me viene a la cabeza una frase de no recuerdo quién, pero, estoy seguro, alguien que sabía lo que decía: "Es muy difícil escribir sobre música, no porque la música sea vaga, sino porque es más precisa que las palabras". La música se nos escapa por la incapacidad del lenguaje para atraparla, bendita libertad. Y de entre todas las músicas, el Jazz es la más indefinible, la que más se resiste a ser encerrada entre las cuatro paredes de un folio -aunque sea virtual- , por eso la amamos y por eso nos hace sufrir, como una mujer cuya libertad al mismo tiempo deseamos y queremos coartar.


Tal vez por eso el Jazz no sea la música de hoy, tal vez esa sea la razón de su retirada a las catacumbas: como el anarquismo, como los juegos infantiles, como todo lo libre. Que casualidad que las gentes se fueran apartando del Jazz a partir de los años 50, justo cuando la sociedad de consumo acabó de incubarse y empezó a crecer y extenderse como un mal oscuro -como un "alien"-, que creyendo nos hacía más libres ha acabado por encerrarnos en una cárcel construida de egoísmo; una cárcel que ni siquiera hemos tenido tiempo de ver edificar a nuestro alrededor, y de repente ya estábamos atrapados dentro para siempre.


Pero no quiero ser en exceso pesimista: esto es ante todo una explosión de furia por la libertad perdida, pero también un baile de alegría por reencontrarla siquiera fugazmente reflejada en una pantalla de 19 pulgadas o en un contrabajo echando fuego. El Jazz es la forma más alegre y bella de expresar el dolor la tristeza y la melancolía, y también el amor y la dicha, tal vez por ser la música ese arte no visual que nos permite desplegar totalmente la imaginación. El resto de expresiones, de fuentes de salida del interior del ser humano, nos exigen la vista concentrada sobre ellas, ya sea sobre la acción, sobre la escritura, o sobre el espacio, y al animal visual que somos le queda poco espacio para volar libre hacia donde ese arte nos querría llevar. Sólo tal vez después, al asimilarlo, podemos hacerlo, podemos llegar a donde el artista intentaba transportarnos; mientras, la música nos eleva en el momento, es la droga más fuerte y rápida que existe, un solo de John Coltrane es más fuerte que unos gramos de coca, tal vez por eso hoy en día no se aprecie, ahora que hasta las drogas son Light y se venden en las farmacias con receta médica.


¿Cuál es la música de hoy?. No me atrevo ni a pensarlo, pues mirarse al espejo siempre produce vértigo. Y tampoco deseo parecer un viejo que juzga lo que escuchan los adolescentes como simple ruido. Ese es el problema, que no es ruido, y pienso que necesitamos ruido, mucho y muy intenso, ruido de todas las formas y colores, ruido que haga estallar la campana de cristal que nos rodea en mil trocitos imposibles de componer. Necesitamos que al estar sentados en una cafetería, envueltos en un hilo musical, el café de la taza no bostece sino que hierva; que las ondas de sonido alrededor sean excitantes y poderosas, nos despierten.


Esa amalgama de sonidos amables y perfectos de la música que se compra y se vende no es más que una estúpida pantalla para ocultar el vacío que existe detrás. No son más que pequeñas dosis de soma para una sociedad adormecida y que aún pide más somníferos para poder dormir, que no le llega con la venda y quiere el antifaz. La perfección no existe, pero nos la venden como si fuera real. Es música fácil para un mundo difícil, esa es la paradoja, lo que hace chirriar mis engranajes y dobla los alambres de mi corazón.


No es este un momento para andarnos con tonterías, no es tiempo de felicitarnos por lo maravillosos que somos sino de bucear en lo más profundo y extraer el dolor, golpear allí donde creemos que todo está bien hasta que la capa de polvo de sueño desparezca y nos muestre la cara oculta, oscura y desagradable. Siempre hay un fondo más allá del fondo y allí debemos llegar, hasta extraer la última gota de locura de esta aparente cordura, hasta restablecer ese orden primigenio que ya ni nos atrevemos a mirar.


Pero no podemos hacerlo mientras sigamos con los buenos modales, con la música repintada y adormecida. Necesitamos una música que haga llorar los oídos y desgarrarse las neuronas, que nos haga sentir libres otra vez y despierte el sentido de la realidad del ser humano. Tienen que sonar los tambores de guerra, las guitarras aceradas, saltarnos los tonos establecidos, disonar los acordes, gritar como los animales a borde de muerte que somos para catalizar una revuelta de la especie, y volver a empezar desde el último cruce de caminos, donde perdimos el norte.


Nos hace falta más Jazz, más Free-Jazz, más músicos negros tocando acordes imposibles y haciendo sangrar sus labios y las uñas de sus dedos, y también mas Rock sucio, puro y desagradable, más Blues del delta sonando sobre chasquidos de aguja y vinilo. Somos negros, negros en la Norteamérica de mediados del siglo pasado, y estamos a punto de explotar; que tu voz lo demuestre bien alto. Sufre, grita, llora, balancéate de dolor, baila con la muerte y así podrás llevarla hasta el borde del precipicio y empujarla para siempre jamás. Pero mantén siempre la sonrisa en los labios, la mirada al frente y el orgullo de ser quien eres.


No, no todo está tan mal, relajémonos un poco, sólo es necesario que las ondas de sonido vuelvan a su cauce, que vuelvan a ser una expresión de humanidad y no de cuentas corrientes. Cuando sentado en esa cafetería de antes veía la música moverse a mi alrededor en ondas suaves y amarillo pastel, echaba de menos picos y caídas, no ondas sino líneas quebradas, no amarillo sino rojo sangre. Pero eso puede volver porque aún no se ha ido, y siempre habrá quien la mantenga viva y desgañitándose.


Una vez alguien me dijo, en ese instante en que los pitillos se acaban y la conversación está a punto de morir, que es fácil distinguir cuando una canción está echa desde las vísceras o desde la cabeza. La conversación no murió, los pitillos volvieron a encenderse y yo asentí. Pero, si es tan fácil: ¿porqué lo que hoy en día padecemos desde los medios de manipulación o en los bares es tan cerebral, porque parece, ya no hecho con la cabeza, sino directamente con la tarjeta Visa conectada a un chip del cerebro?. ¿Dónde está los aullidos del lobo y el rodar del alud ?. ¿Se ha perdido la esencia o sólo está escondida y agazapada, lista para saltar a morder?.


No se ha perdido, no lo quiero creer, pero nos la ocultan tras una suave manta de dóciles teclados y baterías programadas, de guitarras cristalinas y susurros demasiado limpios para un oído salvaje y por ello sensible; un oído que anhela más, que busca y necesita la plenitud.


La libertad, creo que esa es la palabra que estoy buscando, la libertad de poder crear la música, o la literatura, o la danza o la escultura que nos pida el cuerpo, sin necesidad de preocuparnos en cómo venderla, en si alguien la comprenderá o no. Alguien la comprenderá siempre, porque siempre hay un ser humano, al menos uno, que entiende a otro casi a la perfección. Y aunque no lo entienda, le gusta lo que hace sin preocuparse de si está o no de moda, de si aparece en un anuncio de televisión o en el último tugurio abierto en la noche de una ciudad perdida. Esa libertad que los medios nos roban, de la que las grandes producciones y el flujo de dinero -el arte prostituido- nos despojan día a día, es la que tenemos que recuperar con nuestros gritos. Si la sociedad reclama músicas sumisas, démosle rugidos infernales, voracidad que engendra voracidad, energía contra sometimiento, pasión frente a frío cálculo; hagamos que esa misma sociedad reclame más ruido dentro de un tiempo, cuando vea que la verdad y belleza se ocultan tras él, y que queme todos los discos amables de este mundo. Ese estallido libre, esa creación desbocada de ecos profundos, puede ser la puerta hacia un nuevo sentir, hacia otro mundo nacido de las cenizas que la música libre deje en pie. Soñar no cuesta tanto.

jueves, 1 de diciembre de 2011

Creo que nunca, en la historia del Jazz...

...ha habido semejante disensión entre fervientes admiradores y furiosos detractores. Se podría argumentar que es un caso similar a lo ocurrido con Charlie Parker y el Bop, con el "leve matiz"  de que la musica de Bird fue muy pronto aceptada por la mayoría y convertida en clásica. Lo mismo es aplicable a la escisión de los "milesófilos" cuando éste abrazó la electricidad. El tiempo le dió la razón, y Jack Johnson y On the Corner son ya piezas clásicas, no sólo de la fusión, sino de la música en general.

Sin embargo, en este caso, la polémica sigue abierta 45 años después: ¿Aquello era un sonido aberrante del inframundo, o era música de gloriosa espiritualidad? Por supuesto, hablo del cisma que, entre los fans que aún conservaba, y los recientes neófitos, se abrió cuando el cuarteto clásico de Coltrane se deshizo, y se formó el quinteto con Rashied, Alice, Pharoah, y el fiel Garrison (quinteto que, en mi opinión, y si se puede expresar así, está infra-grabado, en el sentido de que 5 ó 6 discos más, y a ser posible oficiales, tanto en directo como en estudio, nos ayudarían mucho a entender hacia donde dirigía su música John en aquellos años). Por eso valoro tanto "Stellar regions", álbum póstumo que nos muestra las nuevas puertas que aún empezaba a abrir Coltrane. Cada vez que escucho ese disco (y es muy a menudo) hago mis plegarias para que Alice o Impulse! encuentren más grabaciones póstumas de esa etapa final de 'Trane.

La nueva dirección que iba a tomar la música de Coltrane, lo que algunos optan por llamar “ruidismo”, y otros lo consideran algo de una suprema espiritualidad, no hubiera sorprendido a nadie si en su momento se hubiera publicado en su totalidad (afortunados somos los que vivimos hoy en día) la caja de 4 CDs grabada en el Village Vanguard a principios de Noviembre de 1961 (se acaban de cumplir 50 años, por cierto), con el cuarteto clásico aún por definir, pues en bastantes temas está Reggie Workman al bajo, y la aportación de Eric Dolphy es fundamental, así como la de otros músicos en las 4 versiones -muy diferentes entre sí- de India.

Y digo que a nadie debería sorprender, porque ese “Classic Quartet” -embrionario-, en muchos momentos de los 4 Cds, está a la vanguardia de todo lo que hacía el resto de Jazzistas, salvo Ornette Coleman, en una onda muy diferente.

Y es que Coltrane en estudio y Coltrane en directo eran 2 mundos diferentes: en estudio, salvo a partir de 1965, era un músico perfectamente asimilable por la ortodoxia. En directo, y cada vez de forma más audaz, rompía moldes con todo lo establecido.

Y este aprendiz de crítico concede ahora la palabra a Don DeMichael, crítico musical y amigo personal de John Coltrane, que tras leer una critica horrible del grupo de 'Trane de aquel momento (grupo de transición, Elvin y Rashied a la doble batería, y Pharoah ya instalado) se acercó una noche a verlos, esperando lo peor. Esto es lo que cuenta DeMichael:

"La ráfaga de sonido casi me tiró de espaldas. Me repelió. Detesté lo que estaban tocando. Esa batería y esas maracas y esa pandereta...con todo ese estrépito no podía escuchar el bajo y a veces tampoco podía escuchar a Coltrane ni a Sanders, aunque estaba sentado a dos metros de distancia.
Decidí irme a casa, pero en lugar de ello me tomé unas cervezas. Intermedio. John vino y se sentó. Le pregunté "Que tratas de hacer con esa música?". Dijo que simplemente trataba de sacar algo fuera, y movió sus manos desde el pecho hacia adelante. ¿Pero que era todo esto?, le pregunté señalando al escenario. Él no estaba seguro, las cosas todavía no estaban funcionando del todo en su música, dijo; pero quería profundizar más en el ritmo, y eso era seguramente lo que le había llevado hasta allí.
Durante el siguiente pase lo escuché, lo experimenté. No tanto aquello de lo que John hablaba, como aquello con lo que yo me debatía...porqué me repelía, porqué quería salir corriendo...
No pretendo entender esa música. Dudo que alguien, incluidos quienes la tocan, realmente la entiendan, en el sentido en que alguien entiende a Bach o a Billie Holiday, por ejemplo. Siento esa música, o más bien, como he dicho, esa música abre una parte de mí que normalmente está cerrada con fuerza, y sentimientos y emociones y pensamientos apenas reconocidos brotan a traves de la puerta abierta y abrasan mi conciencia"

CATARSIS es la palabra que John y Don aún no han pronunciado, pero de eso va toda la historia. Y debo confesar que yo utilizo a Coltrane con fines catárticos: a veces me basta con el primer movimiento de "Crescent", a veces necesito meterme el doble de Seattle...según cuanta suciedad hayan (o haya yo mismo) vertido sobre mí.

HOY NO TOCA FRASE CACHONDA, ESTO ES ALGO MUY SERIO.

PD: mi agradecimiento más sincero a los compañeros y compañeras del Foro Jazzitis, que, a base de educadas polémicas, me hicieron reencontrame con el que hacía 10 ó 15 años era mi ídolo absoluto, mi Santo particular. Ahora veo a Coltrane de otra manera, como un hombre con sus defectos y virtudes, y no como un enviado celestial. Y me encanta!! Gracias !!!


Testimonio de un espectador, que a mí me abrió mucho la mente...

...en lo relativo a cómo escuchaba la música de Coltrane y de cómo intentaba entenderla, cuando sólo debía sentirla.

"Estaba experimentando un cambio en mi vida, cuando empecé a escuchar la música de Coltrane. Su música reflejó este cambio y me proporcionó una nueva perspectiva estética. Es música sin preconcepión ni premeditación. La estructura de sus líneas de saxo alcanza algo tan profundo que llega a no significar nada, sólo maravillosos ornamentos mezclándose con aún más maravillosos ornamentos. Coltrane crea en la forma en la que el mundo crea -naturalmente. La forma en que un árbol florece o una nube cambia de forma, inconsciente pero perfectamente bien , es la misma forma en la que Coltrane interpreta su música."

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Sobre la energía.

En mi opinión, desde el Blues del Delta y similares, con los Misisippi John Hurt, Sleepy John Estes, Tommy y Robert Johnson, Big Bill Broonzy y demás gentuza, y hasta el advenimiento del free de Coltrane, Ayler, Shepp, Ornette, Braxton...no ha habido otro estilo musical con semejante carga energética. Te podrá gustar más o menos, pero si a alguien le pones el "Live in Seattle" o un buen recopilatorio de Blues deltaico, y se queda indiferente, es que por sus arterias corre horchata.

Cundo hablamos de energía musical, estamos hablando de esa capacidad de algunos artistas de estampar tu sesera contra la pared, y meterte 100.000 Kw. por la médula espinal. No está al alcance de cualquiera, no puedes forzarlo, tiene que salirr innato de tí, no valen imitaciones. El Coltrane de 1966 en Newport sólo puede verse desde la perspectiva de un hombre haciendo una catarsis en público, como las grabaciones de muchos de los Bluesmen del Delta hay que encuadrarlas en la absoluta marginación social de los negros en aquella época.

ENERGÍA, esa es la palabra que define mucha de la música que me (nos) gusta.

martes, 29 de noviembre de 2011

Una lúcida reflexión de Ashley Kahn sobre "A Love Supreme"

Ashley Kahn, por si alguien lo tiene desubicado, es el autor de "A Love Supreme y John Coltrane : la historia de un álbum emblemático". Y su reflexión, que es de lo más sagaz que he leído sobre este disco, es totalmente efectiva pese a su brevedad :
"Como el típico engaño visual en el que, en un mismo dibujo, uno puede ver un jarrón o el perfil de 2 caras, "A Love Supreme" parece condenado a oscilar para siempre entre las perspectivas de significado y significante, entre los polos de la importancia musical y la profunda espiritualidad".

Creo que en estas breves lineas se explica perfectamente el eterno atractivo de este disco. Yo sólo sé que, en momentos de gran zozobra interior, en situaciones en las que me veo totalmente perdido, me digo "vamos a escuchar A Love Supreme". Y no falla, me tranquiliza y me hace ver las cosas con más perspectiva. ¿Sugestión, o magia que permanece 47 años después?

lunes, 28 de noviembre de 2011

El poder hipnótico de la música de John Coltrane

Creo que todos lo hemos experimentado alguna vez, especialmente en su época más Free. Que te guste o no, no es la cuestión, la esencia de esa música es LA ENERGIA. Eso es lo que te atrapa, ese magnetismo salvaje que emerge de su saxofón y que te hace permanecer atado al sillón hsta que termina un solo, esa fuerza pimigenia que no sabes si es vanguardismo lo que estás escuchando, o gritos y cánticos del África más profunda y ancestral.

Pero mejor que yo lo estoy expresando, al fin y al cabo a través de un laser y unos cables, lo explicará un asistente a uno de sus conciertos:

""Vivo en Santa Monica, pero a menudo voy a Los Angeles, pars escuchar Jazz en el Shelly's Manne Hole. He estado escuchando a Coltrane desde que le ví con Miles en Ohio. Durante 5 horas estuve sentado en un taburete escuchando los 3 pases de Coltrane. No se había entumecido sólo mi culo, sino también mi mente, por toda la maravillosa música  que había escuchado. En un punto me dí cuenta de que había estado mirando fijamente al saxofón mientras él hacía un solo, y no me había movido en absoluto al menos durante 10 mintos, como si su música me estuviera hipnotizando. El mismo fenomeno que la serpiente y el encantador de serpientes.
En una visita subsiguiente, me convencí de que eso era lo que realmente ocurría entre 'Trane" y sus seguidores más fieles -como yo."

domingo, 27 de noviembre de 2011

John Coltrane, Impulse! , y el nuevo estudio de Rudy Van Gelder

Si a un aficionado al Jazz le mencionas "Englewood Cliffs" , es posible que haga reverencias. Allí estaban (por fin!) los estudios de grabación de Rudy Van Gelder, que hasta entonces estaban...en la sala  de estar de sus padres !!

Cuenta RVG : durante el tiempo que 'Trane estuvo en Atlantic, del 58 al 61 aprox., yo estaba construyendo mi nuevo estudio: techos altos, travesaños de madera arqueada hacia arriba, que se juntaban en el techo cual gótico, paredes de mampostería... Creaba un ambiente que encajaba con la dirección espiritual que su música estaba tomando. A mí me parecía la misma persona, pero su música era completamente diferente.

Cuando Impulse! puso la pasta sobre la mesa y Coltrane pasó de Atlantic al sello con el  que estaría hasta el fin de sus días, informó a Impulse!, de que, si debía pasar más tiempo en el estudio de grabación (3 LPs anuales era lo estipulado en el contrato), quería volver a contar con un ingeniero de sonido de su confianza. RVG era el hombre, pero no estuvo en la conversación. "De todos modos no hubo ningun problema, yo hacía años que trajaba para Creed Taylor" (jefazo de Impulse!)

Al empezar el verano de 1961, John era consciente de los requisitos y la presión que conllevaba su nuevo status como único músico con contrato exclusivo con Impulse!. En una entrevista le preguntaron de dónde sacaba tiempo para ensayar : "de donde puedo...porque tengo que grabar 3 discos al año. Siempre voy por ahí aguzando el oído, a ver si encuentro otro "My favorite things o algo por el estilo...algo comercial. Antes solía ir al cobertizo y pasaba todo el día allí, tocando, y con eso ya bastaba. No me tenía que preoupar de hacer un buen disco, porque eso no era lo importante"

Impulse! le tiró de las riendas al principio (discos con Ellintgon, Hartman, álbum de baladas...) hasta que se dieron cuenta de que tenían entre manos un caballo desbocado (el flamante John Coltrane Quartet) y les dejaron a su aire. ¿3 discos al año?. ¡¡ En 1965 sacó 10!!

Seguiremos con Coltrane, no sé si para adelante o para atrás. Y seguiremos porque su música es lo único comparable a la fuerza del Country Blues. Ahora mismo escucho Interstellar Space" para inspirarme

UN ABRAZO Y PONGAN ALGO DE COLTRANE MAÑANA PARA DESAYUNAR. Un café, un pitillo y Sun Ship despiertan a cualquiera...

viernes, 18 de noviembre de 2011

Miles, además de ser un genio musical, era un genio de los negocios.

Estamos hablando de 1955, tras el arrollador éxito de Miles el 17 de Julio de ese año en Newport, uno de los más importantes hitos en su carrera, ya que la crítica había sido bastante dura con alguno de sus últimos álbumes. De hecho en Down Beat se habló del "retorno de Miles", y cuando el trompetista se encontró con el director de la revista, Jack Tracy (la biblia del Jazz durante muchísimos años), le espetó: "¿Qué coño quieres decir con retorno?. No me he ido a ninguna parte". Típico Miles.

George Avakian, veterano aficionado al jazz y director del departamento de Música Popular de Columbia (en aquellos años Columbia carecía de un departamento específico de Jazz), hacía tiempo que andaba detrás de fichar a Miles, y Miles también quería fichar por Columbia, la discográfica más potente en cuanto a Jazz en aquellos años. De hecho, cada vez que se veían, Miles le decía "Venga George, contrátame!!". Pero para Avakian, hasta entonces, había 3 problemas:

Miles venía trabajando con Prestige desde 1951, y con contrato exclusivo desde 1954.

Miles carecía de una banda estable

Y, por encima de todo, Miles era un yonki

En 1955, 2 de los 3 problemas se habían solucionado: Davis se había "limpiado" de la forma que ya os he contado. Y ya tenía un grupo estable, su "primer gran quinteto", con Coltrane al saxo tenor (tras una breve estancia de Sonny Rollins), Red Garland al piano, Paul Chambers al contrabajo, y Philly Joe Jones a la batería.

Quedaba el problema del contrato con Prestige, y entonces Miles tuvo una idea descabelladamente brillante, que funcionó: le dijo a George Avakian "Dile a Bob Weinstock (presidente de Prestige records) que te gustaría grabarme, y que no editarás nada hasta que acabe mi contrato con Prestige, de aquí a 2 años. Mientras tanto, Prestige puede hacer acopio de álbumes, y cuando Columbia edite mi primer disco, os encargais de la publicidad y la promoción de esos álbumes ¿De acuerdo?. Avakian dijo "Me parece bien, así Prestige también se beneficiará"
De ahí las dos sesiones maratonianas de Mayo y Ocubre de 1956, para terminar de cumplir su contrato con Prestige, y de las que salieron Cookin', Relaxin', Steamin' y Workin', discos que ya son piezas de la historia del Jazz, y que se convirtieron en clásicos instantáneos.

Miles seguía en una vena extremadamente creativa, aumentada por la inyección de auto-estima que le supuso abandonar la heroina, y así 'round about midnight, primer disco con Columbia, tambien fue un éxito absoluto. Permanecería en Columbia 30 años, y les dejaría un inmortal regalo de 71 discos, cuya integral hace poco editó en una enorme caja Columbia, lo cual para mí es un error, porque el fan de Miles posee todos o casi todos esos discos, y para el recién llegado es una brutalidad, va a necesitar más de un año para asimilar bien todo ese material. Yo desde luego recomiendo no comprar esa caja, y si aún estás "verde" en la obra milesiana, vete poco a poco haciendo con discos de diferentes épocas. Yo calculo que una docena bien escogida y digerida es suficiente para hacerse una idea de la obra de este monstruo. Podéis guiaros por allmusic, ya que, al menos según mi criterio, son bastante objetivos.

HÁGANSE UN REGALO Y COMPREN ALGUNO DE LOS 4 DISCOS DE PRESTIGE MENCIONADOS, SON JOYAS Y ESTÁN TIRADAS DE PRECIO.

jueves, 17 de noviembre de 2011

El "lado oscuro" de Miles Davis: las drogas, sus problemas de salud, accidentes, etc

He hablado mucho de Miles Davis, pero hasta el momento no he tocado sus múltiples problemas. y como no quiero que convirtais a Miles en un santo como yo hice con Coltrane hace años, vamos a  hacer un repaso a todos sus problemas de salud, relacionados o no con las drogas:

Miles estuvo “enganchado” a la heroína unos 4 años (aproximadamente de 1950 a 1954), pero se las arregló para salir del atolladero tras haberse inspirado en el ejemplo del boxeador Sugar Ray Robinson (no olvidemos que Miles era un gran aficionado al boxeo, practicándolo él mismo).
Se liberó él solo en la granja de su padre tras siete u ocho días de atroces dolores: "Sientes que te vas a morir, y si alguien te garantizase que morirías en dos segundos lo aceptarías sin titubear. Tomarías el regalo de la muerte ante la tortura de la vida".

Durante el resto de los '50, todos los '60 y parte de los '70 estuvo "limpio".Pero tras un accidente con uno de sus ferraris ocurrido en 1972, Miles Davis se fue hundiendo poco a poco debido a: la mala acogida de sus últimos trabajos, la falta de inspiración, una serie de operaciones para la implantación de una cadera artificial por las secuelas del accidente automovilístico, una infección en una pierna, cálculos biliares, serios problemas en los labios provocados por la trompeta, y una terrible drogodependencia (no sé en exactamente en que momento empezó su adicción brutal, esta vez a la cocaína), derrumbándose en 1975 e iniciando lo que algún autor llama "sus 5 años en la cara oculta de la luna", y yo prefiero llamar directamente EL INFIERNO.

Años más tarde recordará aquella época: "No me sentía en absoluto capaz de tocar la trompeta. No quería saber nada de la música: no la quería escuchar, ni siquiera oírla distraídamente, no quería verla, respirarla; no quería tener el menor interés. Sabía que un día volvería a la música, porque la trompeta era parte de mí desde que tenía doce años. Sólo que, entonces, no la sentía: estaba aburrido, aburrido a morir.Durante cuatro años no hice absolutamente nada: no salía ni siquiera para ir a una tienda". 
Aunque esto último se contradice con:
"Mi actividad principal consistía en tomar quinientos dólares diarios de cocaína y coger a todas las mujeres que lograra llevarme a casa. También era adicto al Percodán (un analgésico) y el Seconal (un barbitúrico), los cuales acompañaba con cerveza y cognac".


Cayó tan bajo que fue a parar a la cárcel por no pasar la pensión de alimentos a una ex-mujer, y al Pabellón Psiquiátrico del Roosvelt Hospital por ataques paranoicos. Pero el infierno también tiene un final, y a principios de los ochenta comienza una rehabilitación y vuelve a tocar.


Se podrían escribir páginas enteras sobre la no-vida de Miles entre 1975 y 1980, pero como dicen 091 "si es un poco triste esta canción/te daré una pequeña esperanza". La ayuda crucial para sacar a Miles del pozo llego de la mano de su propio sobrino, Vincent Wilburn.Miles le había comprado una batería cuando tenía 7 años, y Vincent se entusiasmó tanto, que finalmente llegó a estudiar en el Conservatorio de Música de Chicago: esa dedicación le había valido el respeto y el afecto de su tío Miles. En los últimos meses de 1979 Vincent iba con frecuencia a NYC a hacer compañía a su tío Miles. Sin duda, Dorothy, su madre y hermana de Miles, alentaba esas visitas como una manera de hacer que Miles dirigiese la mirada hacia un familiar, un sobrino al que adoraba y del que debía responzabilizarse cuando éste se alojaba en su casa de la calle 77 Oeste. Además Vincent, que sentía un entusiasmo juvenil por las cuestiones musicales, no dejaba de hablar de ellas con Miles; le hacía preguntas y le pedía que tocase algo. En poco tiempo ello pasó a ser un factor tan poderoso que por fin Miles comenzó a tocar la trompeta y a principios de 1980 estaba nuevamente listo para dedicarse seriamente a la música.


No es objetivo de esta columna, en absoluto, hacer reseñas de sus discos de los '80, que no son ni por aproximación tan malos como la "inteligentsia" jazzera, que permanentemente vive en el pasado, quiere hacer creer. Ni tampoco hablar de su muerte. Simplemente os quería hacer ver el lado atormentado del genio. Sé que en su primera parte no ha sido una columna agradable de leer, pero la verdad duele y el infierno en la tierra existe.


Os dejo con "Tutu", el tema más famoso del Miles ochentero, al que le llegará su momento en este Blog, que creo que durará muchos años.






APRENDAN DE MILES Y NO COMETAN LOS MISMOS ERRORES.



martes, 15 de noviembre de 2011

John Coltrane: hasta que punto la música le absorbía

John Coltrane había tenido un despertar espiritual y se había desenganchado de la heroina y el alcohol en la primavera de 1957. También tuvo dos sueños que le marcaron mucho. En uno de ellos se le aparecía Bird y le decía que siguiera adelante, siempre adelante. En otro escuchó un sonido, que buscó toda su vida, que venía a explicar la totalidad del universo. Ambos sueños le llevaron a su búsqueda espiritual a través de la música.

<<Ya en el año 1959, la música tenía por completo poseído a John, según cuenta Naima. Todavía no había unido música y espiritualidad tan intensamente como más adelante. John dedicaba alrededor de un mes a un trabajo intensivo al que seguían un par de semanas de relativo descanso. Un mes lo pasaba trabajando y pensando día y noche. Hasta cenando llevaba el saxo colgado al cuello, desprediéndose de él tan solo al ducharse. A última hora de la noche, en lugar de acostarse directamente, se sentaba al borde de la cama a pensar, aún con el instrumento colgado al cuello. Acababa por dormirse en esa postura. Naima tenía que quitarle el saxo y acostarlo. No sabía nunca que hora se despertaría él, ya que siempre se levantaba el primero y se ponía a ensayar. Una vez llegó a despertarse con el saxo en la boca. Había días en que se pasaba las veinticuatro horas trabajando, sin comer ni dormir, deteniéndose únicamente cuando le era imposible proseguir. Cuando estaba demasiado exhausto para tocar se ponía  hablar de música. (extraído casi totalmente del libro de C.O.Simpkins "John Coltrane")

Supongo que en esta sociedad psiquiátrica y empastillada, que nosotros mismos hemos construido en torno al consumo y las ciudades aberrantes, algún psiquiatra más chalado que él, le diagnosticaría algo parecido a un trastorno obsesivo-no-sé-qué, le empastillaria bien dopado, y nos quedaríamos sin 'Trane, sin su música, sin su mensaje...Mierda de sociedad, coño, mierda de ciudades infernales!!! (supongo que estoy con resaca de las casi 3 semanas en el monte, pero digo la verdad de lo que pienso: cualquier aglomeración humana que pase de los 20 ó 30,000 habitantes, es inhabitable).

Bueno, salvo mi salida de tono final, creo que os habréis dado cuenta de que Coltrane llegóa ser quien es PORQUE TRABAJABA MUY DURO. El Arte es 10 % inspiración y 90% trabajo.

INTENTEN SOBREVIVIR EN LA CIUDAD EN LA QUE VIVAN. YA SABEIS "SI NO PUEDES VENCERLOS, ÚNETE". (a ver si llegas a concejal de urbanismo y llenas todo de parques)

PD: mientras escribo esto escucho esa animalada punk que es "Interstellar Space", a lo mejor por ello mi agresividad final.

domingo, 13 de noviembre de 2011

JOHN COLTRANE: entre la fama, la música y la espiritualidad

Si había 2 motores en la vida de Coltrane, uno no era la fama, eran los otros dos citados en el título. Yo nunca me he explicado de donde sacaba el tiempo para leer tantos libros sobre diferentes religiones, sobre la espiritualidad pura, sobre el universo...y al mismo tiempo dedicar horas y horas al ensayo con el saxofón (y bolos aparte). ¿No dormía? En ninguna de las biografías que he leído cita cómo era un día en la vida de 'Trane, pero me encantaría saberlo...para ser igual que él, jaja. De Miles sabemos que no dedicaba mucho tiempo a ensayos y así, lo suyo eran los coches y las churris. ¿Pero de Coltrane?:  parece que hubiera 2 a la vez...

A mediados de los '60 era el músico mejor pagado del Jazz (250.000 $ anuales), incluso por encima de su ex-jefe Davis. Pero no era eso lo que buscaba, ni se vanagloriaba de ello.

A finales de 1965 su popularidad había ascendido a cotas sin precedentes. Se oía su música por todo el mundo. Estando Calvin Massey (su mejor amigo, a quien llamaba "folks") y Archie Shepp en Argelia, oyeron por la radio "A love Supreme". Oían música de John en muchos países de los que visitaban, comentando entre ellos que escuchaban  música de John a donde quiera que fueran. En 1965 los lectores de Down Beat, por entonces la biblia del Jazz, le eligieron Jazzman del año, mejor saxofonista, y a "A Love Supreme" álbum del año. Todo esto referido a su música de 1964, claro

Tanto furor como había desatado contrastaba enormemente con el compromiso adquirido con SU MÚSICA. Pese a los exitos de de 1964, no podía quedarse quieto, y precisamente 1965 fue el año en que el cuarteto clásico se rompió porque ni Elvin ni McCoy podían -ni querían- seguir el nuevo camino emprendido por su líder.

Tan absorto estaba en sus verdaderos intereses, que no fue consciente de la repercusión de "A Love Supreme" hasta que vió un disco de oro colgado en las paredes de la discográfica.

Sin embargo, como casi siempre a lo largo de su carrera, pero esta vez en forma mucho más marcada, la música que tocaba en los clubs iba muy por delante de lo grabado en los discos. Se arriesgó -como en muchas otras ocasiones- a perder un porcentaje importante de sus seguidores, al continuar con la evolución natural de su música. Pero le importaba cada vez menos. Ssus ojos miraban más adelante, había encomendado su música al creador.

Si ello fue beneficioso o perjudicial para su música, eso va en cuestión de gustos. Para mí propio gusto sigue siendo un enigma: a veces me apetece escucharle en el contexto 'mainstream' de Prestige, y otras veces el cuerpo me pide alguna brutalidad del período 65-67. Pero, en general, me quedo con sus inicios en 1957 en Prestige, pasando por Atlantic, hasta "A Love Supreme". En foros estadounidenses pululan bandadas de -perdon- freakies que sólo aprecian el período 1965-1967, y flipan con "Ascensión", "Om", "Interestellar Space" y joyas semejantes. En fin, libertad de elección, como con las lentejas: "o las tomas, o las dejas"

LOS DOMINGOS SON PARA PERREAR, ESPERO QUE LO HAYAN HECHO BIEN AGUSTO

sábado, 12 de noviembre de 2011

La opinión de John Coltrane sobre sus propios solos en directo:

Tan pronto como a principios de 1961 ya tenía esta opinión:

"Me gusta tocar mucho tiempo...la única pega es que me parece que podría ser necesario para el grupo introducir mayor variedad musical. Qúizá me haga falta otro instrumento de viento, sabes?. Me ha ocurrido una anécdota curiosa. Estuvimos en el Apollo y me dijo el tipo de allí: tocais demasiado, teneis que tocar 20 minutos!. Y nosotros hay veces que estamos 30, y 20 haciendo un solo. Bueno, pues en el mismo Apollo acabamos haciendo 3 canciones en 20 minutos!! En ese espacio de tiempo toqué todos los puntos culminantes de lo solos que me había pasado horas ensayando. De manera que me pongo a pensar: Que he estado haciendo yo todo este tiempo?. Me ha hecho llegar a la conclusión de que, en vez de tardar una hora en decir lo que soy capaz de decir en 10 minutos...Más me valdría decirlo en 10 minutos!!!. Y que después haya otro instrumento de viento y haga otra cosa.

Consciente o inconscientemente, 'Trane estaba buscando a ERIC DOLPHY.

En esa biblia del Jazz que es la caja de 4 CDs "The complete 1961 Village Vanguard Recordings" (pocas si alguna pueden ser imprescindibles para el aficionado al Jazz como ésta) es donde mejor se aprecia la interacción entre Dolphy y 'Trane, y el resultado es más que fabuloso. Ese John Coltrane Quintet nunca se materializó del todo, porque Dolphy iba y venia, entre su propia carrera profesional, sus colaboraciones con Booker Little, y sus estancias con Mingus.

¿Mi sueño? Que ese John Coltrane Quintet se hubiera hecho permanente y hubiera ido evolucionando a su manera, pero con el contraste del lado terrenal de Dolphy con el místico de Coltrane. Hubieran hecho obras enormes, como el material recogido en esa caja. Pero no pudo ser...

NO SE PONGAN TRISTES Y PIENSEN QUE EL PASADO YA NO EXISTE

PD: Al final Coltrane nunca hizo caso a lo que dijo en la cita inicial, y acabó casi toda su carrera haciendo en directo solos de media hora o más.

jueves, 10 de noviembre de 2011

Coltrane y Miles separan definitivamente sus caminos:

Dicen que los gitanos quieren malos principios para sus hijos. Aquí empezamos por el final, por la tristeza de una separación ya escrita, de modo que todo lo que podamos contar de Davis y 'Trane juntos a patir de ahora, sean alegrías.

Hacen falta algunos datos previos que ayuden a entender esa separación que, afortunadamente, fue amistosa.

En 1959, Ornette Coleman estaba desmontando el Jazz sin dejar piedra sobre piedra: Coltrane estaba hechizado por esa música, fue un converso inmediato. Incluso se hizo amigo de Ornette, y solía ir a su casa a aprender. Sin embargo, Miles tardó unos años en comprender y adoptar las innovaciones de Coleman. Eso ayudo mucho a la separación.

Y también influyó el hecho de que Coltrane ya llevaba un tiempo pensando en volar sólo, y explorar sus propias ideas, que las tenía a montones, como su carrera demuestra, y es que -haciendo un inciso- se habla mucho de todas las cualidades de 'Trane, y se suele obviar una de las más importantes, la de COMPOSITOR: Naima, Impressions, Mr. PC, Spiritual, India y varias docenas de composiciones más, salieron de su pluma, y son bellísimas. Volviendo al vuelo libre de 'Trane, él mismo era consciente de que, con la sorprendente evolución músical que estaba experimentando, seguía siendo un músico a sueldo que dejaba atrás a su propio líder. Su agenda de 1960 muestra a un Coltrane que iba entrando y saliendo del grupo de Miles y también tocando con bandas improvisadas. Miles le convenció para hacer una corta gira por Europa, y Coltrane le dejó claro que sería la última. Cuando volvieron de Europa, hicieron alguna Jam Session, una grabación de estudio, y se acabó la segunda y última relación musical de Miles y 'Trane.

Para que veais qué amistoso fue el final, en el equipaje de John cuando volvieron de Europa a NYC, estaba un regalo que su ex-jefe le hizo : un saxofón soprano, que Coltrane inmortalizaría en "My Favorite things".
(De todos modos, hay más versiones sobre cuando y como consiguió 'Trane su primer soprano, de forma que, aunque el libro de Ashley Kahn es exhaustivo y bien documentado, yo consideraría eso con precaución)


Como dijo un periodista años más tarde: "Davis le hizo a Coltrane 3 grandes favores. Le contrato, le despidió, y le regaló su primer saxo soprano" . Lo del despido va por la primera estancia de Coltrane con Miles, que éste le despidió por yonki (si, a cada cosa su nombre) y le dijo que cuando estuviera limpio le volviera a llamar, cosa que hizo y entre el '57 y el '61tuvimos discos como "Round About Midnight", "Milestones" "Kind of Blue" y "Someday my prince will come", y varios directos y temas inéditos que van apareciendo con el paso del tiempo. Yo, como tengo la caja de 6 CDs "Miles davis and John Coltrane: the complete columbia recordings 1955-1961 (el artificio del que se valió Miles para conseguir seguir contratado por Prestige y grabando para Columbia, os lo cuento otro día) tengo las espaldas bien cubiertas, jeje.

FELICES NOCHES, MEJORES DESPERTARES, Y QUE EL DUENDE DE LA TRANQUILIDAD LES SONRÍA.

PD: me encantaría saber cual fue la relación personal entre estos dos genios una vez finiquitada su aventura músical (y supongo que a vosotros también). Imagino que aún no he leído lo suficiente...

Sobre la portada de KIND OF BLUE y el racismo imperante

(ya veis que al final me he decidido a hablar de Miles y 'Trane juntos, aunque sólo estéticamente)



La portada en sí ya anuncia que estamos ante algo grande : una preciosa foto de Miles pulcramente trajeado, tocando su trompeta. El fondo también es oscuro, y ya de entrada radica la importancia de la cubierta en que se rompe la política de columbia en cuanto a portadas, ya que TODOS los músicos involucrados en el proyecto aparecen listados en la portada. Algo inusitado. Supongo que por exigencia de Davis (que, por muy ogro que fuera, siempre gustó de dar importancia a sus músicos) aunque no he podido contrastarlo.

Tanto Miles como Columbia estaban encantados, porque las ventas de los 2 primeros LPs de MD para Columbia (ahora Sony, manda huevos) habían sido estratosféricas. Más de 100.000 ejemplares en todos los USA, para un disco de Jazz, eran algo brutal (recordemos que el último disco de AC/DC vendió -en todo el mundo, eso sí- 8 millones de copias en los primeros dos meses). Así que Miles tenía cierta autoridad sobre el producto final, algo impensable en su época "Prestige".

El director de Diseño de Columbia era Neil Fujita. El primer Impulso de Fujita fue buscar un pintor que hiciera una tela alusiva. Pero se encontró con la negativa absoluta de Miles, que quería una foto suya. Anteriormente Miles ya había tenido los santos cojones de obligar a Columbia a cambiar la portada de "Miles Ahead" -otra de sus joyas- en su segunda edición, y del resto hasta hoy, y columbia achantó. Éstas son las portadas, "bastante cambiadas", como vereis:




"¿Porqué habeis puesto a esa zorra blanca en la portada?", fue el elogioso comentario de Miles.



Davis, que de tonto no tenía ni los pelos del culo, se daba perfectamente cuenta del racismo -quizá latente  e inconsciente.- en la política de Columbia.
Sobre el tema del racismo de su discográfica, Miles, que había pasado por situaciones directamente humillantes, se mostraba bastante comprensivo.
“Caí en la cuenta de que, a pesar de de que los negros compran muchos discos, nunca habían visto una chica negra en la caratula de un disco importante, a no ser que fuera la artista (generalmente cantante). No se hacía con mala intención, simplemente pensaban automáticamente en una modelo blanca y la contrataban"

Sobre la sesión de fotografías que llevó a la portada del LP, fujita escogió una fotografía en la que Miles estaba relajado (sin soplar) y en que la foto era lo bastante oscura como para que el texto pudiera contrastar, y, observando que en las tiendas de discos el posible comprador habitualmente sólo mira la parte de arriba del álbum, colocó el texto ahí, de manera que se leyera aunque no fuera el primero del bloque.

Sobre las virtudes, influencias y cifras de ventas del disco quizá hable otro día, o quizá no, porque es algo muy trillado. Sin embargo, me parecía curioso e interesante hablar de la portada, terreno menos manido. Y sin duda uno de los iconos del diseño del Siglo XX.

SEAN BUENOS, Y NO TIREN DE LA CISTERNA DEL WATER DE NOCHE, QUE DESPIERTAN A LOS VECINOS.

domingo, 6 de noviembre de 2011

Una frase de Miles Davis circa 1970 que explica todo lo que hizo desde "Bitches Brew" en adelante

"Hoy el Jazz está más cerca de la música clásica que de la folklorica, y yo preferiría mantenerme cerca de la música folklórica". Quizás en la primera parte de la frase se refería a la "Third Stream", aunque ese desgraciado experimento ya había pasado su apogeo. Lo que está claro es que la segunda parte está dedicada al Rock y al Funk, que eran los verdaderos movimientos folklóricos del momento , y eso explica la orientación de la música de Miles desde algo antes de Bitches Brew hasta su retiro de 5 años. Tanto en estudio, como sobre todo en los brutales discos en directo, de los que creo ser afortunado de tener todos, oficiales y piratas, se mantuvo apegado a una suerte de Funk-Rock, que nadie que yo conozca ha podido repetir jamás. ¿Quereis uno por donde empezar, si no os habeis metido aún en el Miles setentero en directo? Pues vamos allá: MILES DAVIS LIVE AT FILLMORE EAST (March 7, 1970) "It's about that time". (No confundir con otros fillmores). Para quitaros el miedo de un posible pirata guarro, os diré que se trata de un disco OFICIAL de Columbia, lo que pasa es que hasta el 2001 permaneció perdido en los baúles de la compañía (y lo que debe de quedar. Me ofrezco a revisar todas esas cintas a cambio de cama y comida)

Ya veis que robando wi-fis de aquí y de allá mantengo el Blog vivo. La galicia rural no está tan atrasada como yo pensaba...

FELIZ FIN DE DOMINGO Y QUE EMPIECEN EL LUNES CON BUEN PIÉ!!!

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Las contrapuestas personalidades de Miles y 'Trane

A 15 minutos de quedarme sin internet, una frase que he leído en el libreto de la "Legacy Edition" de Kind of Blue, una bonita forma de sacarnos la pasta a quienes teníamos el disco en 4 formatos (2 en LP y 2 en CD). Una frase que quizás explica la razón de este Blog, cuyo autor es amante de contrastes y polémicas. "Miles era un materalista: sus intereses eran los trajes caros, los coches deportivos, y las mujeres; Coltrane era un místico"
Yo tengo un lado místico y un lado materialista, como mucha gente. Esa frase ha arrojado luz sobre la concepción de este blog, y sobre la propia naturaleza de quien os escribe.

HASTA PRONTO!! SED BUENOS, ESPECIALMENTE CON LOS DESAFORTUNADOS.

En 1957 Miles ya estaba en la cumbre: "Miles Ahead" se había vendido como churros

Y en el mismo 1957, Robert Herridge, un galés apasionado e inteligente, invitaba regularmente a la audencia noctámbula (hay cosas que no cambian) de la CBS a ver sus programas bien documentados y de calidad. Haciendo uso de la inventiva, ya que el presupuesto de producción era muy austero (otra cosa que no cambia), había conseguido adaptar a la pequeña pantalla eventos de los mundos teatral y musical.

Su gran proyecto a partir de 1957 fue "The sound of Jazz". El prgrama cosechó un gran éxito de público y crítica  (fueron los años dorados del Jazz). Contaba con el apoyo de reputados periodistas como Nat Hentoff. Realizó programas irretibles, como los de Ahmad Jamal, Billie Holiday, Count Basie, Lester Young, Monk, Big Ben...Cuando se lo propusieron a Miles, éste estaba literalmente "quemado" de malas experiencias con la televisión. Hentoff le presentó a Herridge, y MD se encontró con un tipo al que podía insultar y respetar al mismo tiempo.

Bajó esa premisa, el trompetista se convirtió en el protagonista de un programa de media hora que se grabó el 2 de Abril de 1957 y se emitió el 21 de Julio de 1960. Se veían las puertas del escenario, los conductos de la electricidad, las luces colgantes, la sala era rectangular, grande y vacía. Los músicos podían moverse, charlar y fumar mientras otros hacían sus solos, lo que aumentaba el ambiente de Club de Jazz.

Si buscais en Youtube, casi todo lo que está colgado en b/n proviene de esa media hora de emisión. (luego os pongo un video)

En 1960, cuando se emitió, el 90% de los hogares de estados unidos tenían televisión, frente al 52% de los que pudieron ver el movimiento de caderas de Elvis. Así, Davis tuvo la oportunidad de llegar a un número considerable de norteamericanos medios a los que nunca se les hubiera ocurrido mirar en la sección de discos de Jazz. Si unimos eso a la casi coincidente edición de "Kind of Blue", tenemos una ecuación que se suele soslayar. Ecuación que se resuelve en que a partir de aquel momento, Davis por un lado (y Coltrane por otro, o juntos como en l961) significaba para mucho ciudadano medio "El Jazz"

Hay que estar en el lugar y momento precisos (y tener talento)

Bautizar piezas instrumentales de Jazz, a diferencia de las vocales...

...ha sido desde siempre fruto de la improvisación del momento : el nombre de una de las multiples novietas de Miles "Lazy Susan", o, incluso, como el "One O'Clock Jump", la hora que marca el reloj del estudio.

A juzgar por los recuerdos, los músicos y productores implicados en la creación de Kind of Bue no parecen haberse preocupado mucho de los títulos de los temas. George Avakian, productor de las sesiones, afirma que "Miles no daba ninguna importancia a los títulos". Jimmy Cobb dice que algunos de los temas del album lo sugirió una de las muchas novias de Miles en aquel momento, particularmente "Freddie Freeloader". Iba por ahí diciendo que ella había ayudado a poner ese títullo y también "So What" (Falso, So What era una expresión desalentadora favorita de Davis). En cuento a Blue in Green y Flamenco Sketches, es probable que surgieran de la pluma de Bill Evans.

Es imposible dedicar un Blog a Miles Davis sin tocar "Kind of Blue", espero perdoneis si ya conocíais estos hechos, que de todo modos ayudan a entender mejor el proceso de dar título a los temas.

De momento lo he evitado, pero llegará el día que tenga que hablar de "A Love Supreme" también

Espero que hyais disfrutado de estas pequeñas notas marginales.

Hoy tengo un día "Blue", así que he estado en sientonía con la columna.

ABROCHENSE LOS CINTURONES (también los de atras)

martes, 1 de noviembre de 2011

El contrabajista sorprendido.

Según las lecciones que me da entre cerveza y cerveza mi amigo-profesor de música-músico callejero-líder de combo de Jazz (al que le estoy enganchando al Blues como una bestia, dicho sea de paso), tocar sobre escalas es mucho más difícil que sobre progresiones de acordes, pero da mucha más facilidad para improvisar. De ahí la trascendencia de KIND OF BLUE, primer disco de Jazz en que se emplea este sistema.

Pero vamos con el contrabajista sorprendido (Ron Carter, que años despés, paradojas del destino, será miembro durante 3 años del segundo gran quinteto de Miles)

Ron recuerda a la perfección el Festival de Jazz de Toronto : "Los temas que tocaba Miles por entonces eran All of you, 'Round Midnight, If I were a Bell y Walkin' ". Entonces tocó aquel tema que tenía una estructura diferente; los cambios de acordes no eran los habituales. No entendí bien lo que hacían Podía sentir los acordes pero no sabía lo que estaban haciendo. Y a la banda se la veía cómoda. Me llevó un tiempo descubrir que no estaban tocando sobre progresiones de acordes tal como las conocíamos, sino que tocaban algún tipo de escalas.. Pensé que no estaba al día y me dije <<bueno, en el disco veré lo que hacen>> "

Y el disco fue "Kind of Blue", que lo dejó claro, y que 50 años despuéss igue siendo el disco de Jazz "que hay que tener"